La imagen personal, vestimenta, accesorios y su identidad

 

Concepto de Imagen

El concepto de imagen surge en la Prehistoria, en el momento en que los seres humanos tienen la necesidad de protegerse de las inclemencias climáticas y de adecuar los componentes de su vestimenta conforme a los ritos y ceremonias que se celebraban en aquel tiempo.

Hoy día, la imagen personal ha cobrado mucha relevancia, debido principalmente a la importancia que ha cobrado la moda, estilos, etc. 
A lo largo de la historia, las personas atractivas, y no necesariamente por su físico, ejercen una mayor influencia en todos los ámbitos de la vida social y política. Nuestro aspecto externo, junto con la imagen que proyectamos ante los demás, es decisiva para las relaciones personales y profesionales que entablamos a diario y, en gran medida, son la tarjeta de presentación para alcanzar el éxito en ambas facetas.
Una vez que reconocemos que nos vestimos y cuidamos para gustarnos y gustar a los demás y que, aunque por obligación, cuidar nuestra imagen es necesario para tener una vida social y laboral satisfactoria.
Debemos tener clara una premisa antes de dar el primer paso:

  • Nuestra personalidad y nuestro aspecto han de convivir en armonía.
  • Ser conscientes de nuestras limitaciones.
  • Evitar las obsesiones y cultivar la belleza a la par que la personalidad que contribuirá.
  • Disimular nuestros defectos y potenciar lo mejor de nosotros mismos.
En la mayoría de los casos, el éxito de la imagen personal radica en adquirir ‘seguridad' en todos los ámbitos. No se trata sólo de llevar un vestido que nos favorezca, un maquillaje perfecto, unos zapatos estilosos o un corte de pelo adecuado, sino en que el aspecto externo tenga una coherencia con nuestra comunicación verbal y no verbal, los gestos faciales, el movimiento corporal, la mirada, la sonrisa.
En todas estas situaciones que nos surgen a lo largo de nuestra vida cotidiana, debemos de ser conscientes de que cada uno de nosotros emite una serie de mensajes subliminales en un primer contacto. No mirar a los ojos, el aspecto del cabello, la luminosidad de la piel, el color de la indumentaria o la expresión gestual y corporal son códigos que transmite la imagen que se procesan a su vez en información. No debemos caer en el error de contaminar esa información porque, de lo contrario, desaprovecharemos excelentes oportunidades que nos brinda la vida. Debe haber equilibrio y coherencia en la imagen que trasladamos, en consonancia con nuestro aspecto externo, nuestras actitudes y las cualidades personales que nos definen.


Importancia de la imagen personal

Nuestra imagen personal es una parte esencial de lo que somos. Es una forma de comunicar al mundo quiénes somos y qué pensamos de nosotros mismos. De hecho, es mucho más que nuestro aspecto: nuestra imagen personal también se refiere a cómo nos comportamos y cómo nos desenvolvemos en situaciones sociales. Incluye cosas como la forma de vestir, el tiempo que dedicamos a nuestro cabello y maquillaje, así como la forma de interactuar con los demás.

Nos ayuda a sentirnos seguros de nosotros mismos cuando tenemos un buen sentido de la autoestima. Y cuando nuestra autoestima es fuerte, también lo es nuestra imagen personal.

Como se proyecta la imagen positiva


La asesoría de imagen estudia cuatro niveles de proyección en la imagen personal que abarcan desde lo más modificable y superficial de la imagen externa, que es todo aquello que nos podemos quitar y poner con relativa facilidad: el maquillaje, modificación del cabello, la vestimenta o los complementos, hasta lo más profundo del ser y, por lo tanto, lo más difícil de modificar. Se trata de actitudes tales como la generosidad, la cordialidad, la discreción, la generosidad, el saber estar o la buena presencia.




Lenguaje

Conocemos los elementos básicos de la comunicación: un emisor que a través de un canal emite un mensaje para causar una respuesta. En nuestro tema específico lo identificamos así: una imagen externa que expresa actitud y aptitud para llegar y cautivar a otro que hace lo propio como respuesta.
El resultado de la imagen no es lo que dice el emisor, sino lo que entiende el receptor.
  • La comunicación verbal: se efectúa oralmente; intervienen factores como el tono, modulación, ritmo, entonación y lenguaje.
  • La comunicación no verbal: es aquella que comunica el lenguaje corporal a través de la postura, expresión facial, mirada, sonrisa y proxemia.
  • La comunicación escrita: por intermedio de la reproducción gráfica de signos, el poder de la comunicación reside en el contenido, el lenguaje.

Moda y Elegancia

La moda puede ser un reflejo de la identidad de una persona y de su estilo de vida. La vestimenta puede enviar un mensaje sobre la personalidad, la confianza y el profesionalismo.

Seguir la moda no significa adoptarnos a las tendencias y ponernos todo encima. La moda debe adaptarse a nuestra figura, personalidad y físico, y en esto consiste encontrar un estilo propio. Rara vez se consigue de entrada, se va buscando a medida que nos vamos formando y esto lleva su tiempo. Por esta razón, cuando somos jóvenes nos inclinamos por ir parecidos a nuestros amigos, mientras que conforme vamos avanzando en edad, desarrollamos nuestra personalidad y adquirimos un estilo propio.

 


La elegancia no se puede definir y ahí es donde reside su misterio. Es intangible y radica en las personas.

La elegancia tiene que ver con el movimiento, con el porte de los elementos externos de la imagen, con la riqueza interior y con una cierta forma de ser especial. Todo ello hace que no dudemos en calificar a alguien como 'elegante'. 


Accesorios

Los accesorios tienen el poder de cambiar la percepción de tu estilo de manera rápida y efectiva. A diferencia de las prendas básicas, los accesorios te permiten expresar tu personalidad y agregar toques únicos a tu look. Desde un elegante reloj hasta unos pendientes llamativos, cada accesorio puede servir como un punto focal que atrae la atención y comunica aspectos clave de tu identidad.


Maquillaje

El maquillaje ha sido siempre una herramienta poderosa que nos ayuda a corregir y mejorar todas las imperfecciones de nuestro rostro y a resaltar los rasgos más positivos de este. En resumidas cuentas, ayuda a crear una mejor imagen personal.

Sin embargo, el maquillaje es mucho más que esto. Es una forma de expresión que va ligada a la personalidad, estilo y emociones de cada persona. Son elementos que nos permiten comunicar y expresar quienes somos a través de los colores, formas y texturas. Inclusive, puede ser todo un estilo de vida.



Perfumes

El poder del olfato está comprobado. El ser humano es capaz de recordar el 35% de lo que huele, el 5 % de lo que ve, el 2% de lo que oye y el 1 % de lo que palpa (The Rockefeller University).

Por eso ahora entendemos el por qué un hombre que huele bien es más atractivo que aquel que no usa perfume. Lo mismo sucede con las mujeres, su belleza física se incrementa si agregan un buen perfume.


Componentes de la imagen corporativa 

La imagen corporativa se compone de diversos elementos que reflejan la identidad y valores de una empresa.

Los componentes principales incluyen:

Logotipo: Representación visual que identifica la marca.

Colores corporativos: Transmiten emociones y valores asociados a la empresa.

Tipografía: Estilo de letras que refuerza la identidad visual.

Comunicación: Tono y mensajes utilizados en interacciones con clientes.

Cultura organizacional: Valores y ética que afectan la percepción pública.

Eslogan: Frase breve que encapsula la esencia de la marca.

Valores y misión: Principios que guían a la empresa y conectan emocionalmente con los clientes.

Estos elementos deben ser coherentes para fortalecer la imagen y reputación de la empresa.


Identidad Corporativa

Es una estrategia expansiva de la marca, y una estrategia absoluta de comunicación. Es el reflejo de la empresa en su totalidad, Siendo activo, valioso, ligado y estrechamente al plan de negocio y al mercado que se desea atender.

El proceso para gestionar la marca de la identidad corporativa a través de la comunicación se parte de la creación de expectativas que luego tienen que cumplirse con el comportamiento personal, con los productos o servicios y actividades de una organización.

Los orígenes de la identidad corporativa se encuentran en la misma historia del comercio en Europa, cuando las transacciones económicas necesitaron un "sello", una marca para la circulación e identificación de las mercaderías. Estos sellos o estampillas eran figuras gráficas, exactamente "signos", cuyo repertorio abarcaba desde anagramas, figuras geométricas y simbólicas, hasta alegorías.

Desde sus principios toda empresa ha estado enmarcada por una identidad, y siempre ha proyectado una imagen propia de sí misma. Por ende, ha tenido que pasar mucho tiempo para que la Identidad Corporativa pase a ser una disciplina autónoma por derecho propio, debido a que en la actualidad se está reforzando el marketing en las distintas empresas.

Tipos de Vestimentas 

Formal 

Se requieren de una etiqueta más elevada en cuanto a imagen, se espera que tanto el hombre como la mujer se vistan con elegancia. Ejemplo: bodas formales, cenas de gala, ceremonias de graduación.

Semi-formal 

La vestimenta semi-formal es un estilo de vestir que se encuentra entre lo casual y lo formal. Es ideal para eventos como bodas, reuniones de negocios, cenas elegantes y otros eventos sociales donde se requiere un toque de sofisticación sin llegar a la formalidad extrema.

Casual

La moda casual se caracteriza por looks cómodos, funcionales y prácticos. Este tipo de estilo es relajado y moderno. La ropa casual es inmejorable para el día a día y la puedes adaptar perfectamente a todo tipo de situaciones. 


Bibliografía

Garrido, R. A. (2010). Imagen personal. Editorial Vértice.
Gavaldá y Castro, R. A. (2020). Imagen Personal. Argentina: Editorial Señora Porteña.
Alguacil Garrido, R. (2010). Imagen personal. España: Publicaciones Vértice SL.
Capriotti, P. (2010). Branding Corporativo: Gestión estratégica de la identidad corporativa. Comunicación, (27), 15-22.


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